Cuando allá a finales de 2013 volvía a tocar en un escenario fue gracias a la existencia de un tipo de evento que por entonces desconocía. Nunca había oído hablar de lo que era un micro abierto. Este tipo de velada musical permitía a mucha gente poder subirse a un escenario y mostrar lo que se tenía entre manos.

Desde quitarse el mono de tocar ante una audiencia a probarse como músico a ver que tal se le da.

La cuestión era que los micros abiertos te daban esa oportunidad, y era para nosotros una manera de poder probar tan canción o como en mi caso, al principio ir soltando lastre para conseguir subirme a un escenario sin ningún tipo de miedo, tan solo respeto por los que te escuchan.

“Es un espectáculo en directo que bien se puede celebrar en un café o en un pub, pero que también se pueden hacer en otros locales de temática cultural. Tiene su origen en los clubes de comedia con un pequeño escenario, en los que se subían cómicos a los que les bastaba un micrófono para dar rienda suelta a su verborrea.”

Así Bakinbardi fue cociéndose en la escena barcelonesa. Primero un servidor en solitario y luego se fueron incorporando Jorge, Gus y Markus. Quitando el Open Mic Arena, que es como para Springsteen el Stone Pony, ha habido otros locales que han ofrecido dicho evento y que han contado en alguna ocasión con nuestra participación. Así por ejemplo, el Bar Belchica, el recientemente desaparecido Club Cronopios o la Madriguera de Mar Mota, donde hemos coincidido con formaciones como Muere Bichito.

Recomendable para cualquier tipo de músico que quiera relacionarse con el gremio y que quiera ir testeando lo que está haciendo.